Repasando
La administración de La Coctelera me recuerda que no tengo amigos.
Antes de caer en la más absoluta desesperación, me he preguntado si ello es una suerte o un perjuicio y , la verdad, no encuentro respuesta a la cuestión.
Cuantos de aquellos con los que nos cruzamos, hablamos, peleamos,etc. podemos considerarlos amigos. En mi caso se cuentan con los dedos de una sóla mano y con todoello, con las dudas correspondientes a aquello que siempre negamos para nosotros mismos: " todo el mundo tiene un precio".
En estos momentos en que hay redes sociales por todos los lados, en que críos comparten todo con todos, en los que los mayores se acercan con timidez a las mismas, en los que las distancias impiden el contacto directo para poder así mirar a los ojos y tratar de adivinar su trasfondo en las personas que te hablan,utilizar la palabra amigo es muy fácil pero nos deja indefensos ante ciertas realidades en las que puedes comprobar fehacientemente lo que significa la amistad.
Una de estas realidades es la presente CRISIS : ¿cuántos amigos han desaparecido de golpe ? Simplemente con mirar las listas del paro es suficiente; el que ha quedado sin trabajo se acordará toda la vida de aquel día que miro a los ojos de su compañero de siempre y este desvió su mirada para que no pudiera ver su miedo y el reflejo de las treinta monedas que por la mañana le dió su jefe en su calidad de representante de los trabajadores.
Si, efectivamente, estoy en paro, pero la duda que me asalta es la de si yo hubiera hecho lo mismo.
